Suave, tierna y con esa forma clásica de media luna. Ideal para el desayuno y la once.
Pan redondo y planito, dorado por fuera y suave por dentro. El compañero perfecto para cualquier hora.
Crujiente por fuera, esponjosa por dentro. El pan más querido de Chile, recién horneado.
Masa esponjosa con trozos de chicharrón crujiente. Sabroso de principio a fin.
Vienesa con queso envuelta en masa horneada
Vienesa con queso y tomate picado envuelto en masa horneada
Tomate, queso derretido y albahaca. Fresca, italiana y horneada al momento.
Masa de hojaldre crujiente con queso fundido. Tan simple como adictiva.
Jamón, queso fundido y tomate. Sencilla y deliciosa.
La clásica chilena: carne picada, cebolla, huevo y aceituna. Horneada como es tradición.
Queso derretido y champiñones salteados. Una combinación que no falla.
Dos galletas de maicena unidas con manjar y coco rallado alrededor. Un clásico que nunca pasa de moda.
Masa esponjosa enrollada con azúcar y canela, con un toque de glaseado.
Galletas de mantequilla con forma decorada y un toque de chocolate.
Masa suave, manzana caramelizada y un toque de canela. Receta tradicional.
Dos galletas suaves unidas con manjar y bañadas en chocolate. Irresistible.
Bollo dulce y esponjoso, con ese sabor casero de siempre.
Base crujiente, rellena con crema de limón ácida y cubierto de merengue. Equilibrio perfecto.